lunes, 28 de enero de 2008




Este es uno de aquellos días en los que caminé con la mirada caída, y tropecé con una hormiga cabezona.
Cuando la tarde está acongojada mastico chicle y fotografío tu ausencia holográmica -porque a fin de cuenta "sos un oasis"-.
Pienso, pienso, pienso, pienso mucho, demasiado, en ti.

1 comentario:

Demian dijo...

no sé en qien pensabas cuando tropezabas...

pero en definitiva.
adopto como mi esas últimas palabras..
"Pienso, pienso, pienso, pienso mucho, demasiado, en ti"

y se las regalo a aqella personita qe escucha ahorita la de IRIS.. vos sabes qien es =O!